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23 de Septiembre: Día Internacional de la Bisexualidad

Como es normal en Comunidad Cali, cada 23 de Septiembre realizamos una publicación en relación con el título del presente post: 2009 y 2010 respectivamente. Este año les compartimos una entrevista realizada al activista colombiano Manuel Velandia, actualmente radicado en España y publicada el pasado 16 de Septiembre en su blog “Dejémonos de maricadas” de la Revista Semana. ¡Disfruten! … y recuerden: LOS BISEXUALES SÍ EXISTIMOS!


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INVISIBILIDAD BISEXUAL
23 de Septiembre: Día Internacional de la Bisexualidad

El 23 de septiembre se ha señalado internacionalmente como el Día de la bisexualidad, en coincidencia con el día en que falleció Sigmund Freud. En Colombia como en muchos otros países las organizaciones de personas bisexuales llaman la atención sobre el desconocimiento que socialmente existe sobre esta orientación sexual y hacia la bifobia, porque hasta dentro del propio colectivo LGBT discriminamos a los bisexuales. A continuación una entrevista con el Sexólogo Manuel Antonio Velandia Mora (MAVM), realizada por Leonardo Niño Rodríguez (LNR) periodista de la Revista Semana (Colombia).

LNR ¿Cómo ha sido el proceso de reconocimiento de los bisexuales dentro de los grupos LGBT?
MAVM: Los y las bisexuales son luego de las personas trans las más estigmatizadas tanto por las organizaciones que trabajan con y para las minorías sexuales como por la sociedad en general. Existe en la sociedad y en los homosexuales, lesbianas y transexuales una marcada bifobia (yo prefiero decir bisexfobia); esta se fundamenta en el desconocimiento sobre la bisexualidad que los lleva a creer que los bisexuales son hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) quienes tienen temor a asumir una identidad de orientación homosexual o que las bisexuales son lesbianas (MSM) con similar crisis identitaria. En la medida en que las personas se permiten conocer literatura científica sobre el tema y compartir socialmente con bisexuales su actitud cambia, pero este es un proceso sociocultural muy lento que requiere mucha apertura mental, respeto y solidaridad. Esto no sucede únicamente en Colombia, es común a todo el mundo pero en países machistas como el nuestro la situación de vulneración se acentúa. Las personas militantes bisexuales en nuestro país no son muchas; se integraron a las asociaciones luego de las personas trans, están construyendo discursos al respecto, se están formando y cada vez son más conscientes de sus derechos y de su compromiso político y ello necesariamente se convierte en una presión a las organizaciones para que los incluyan realmente como un sector importante y no solo como una letra en el cartel que pretende mostrar una aceptación que no es real.

LNR. ¿Cómo se define a una persona bisexual?
MAVM: Una persona bisexual es un hombre o mujer (biológico/a, optado/a o transformado/a) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad tanto hacia un hombre como hacia una mujer (biológico/a, optado/a o transformado/a) y quien además ha asumido para si dicha orientación sexual. Para hacer más claro lo anterior debemos entender que un hombre transexual es aquella persona que pertenece psíquicamente al género masculino como su género optado, a pesar de haber nacido con anatomía de mujer y que una mujer transexual es aquella persona que pertenece psíquicamente al género femenino como su género optado, a pesar de haber nacido con anatomía de hombre. Una persona transexual no desea los caracteres del sexo con el que ha nacido sino que le apetece un cuerpo que sea acorde con su género optado. Se es transexual así la persona quirúrgicamente, con aplicación de hormonas y/o con trucos o rellenos, hay transformado o no su cuerpo, para aproximarlo al cuerpo deseado. Una persona transexual entonces es mujer si de hombre ha transitado para ser una ella u hombre si ha transitado para ser un él. En el proceso de construcción de identidad sexual las personas determinan a la(s) persona(s) con quien(es) desea(n) realizar sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad; a este proceso de construcción identitaria se le denomina de construcción de la identidad de orientación sexual. No hay una bisexualidad, un modelo que tanto mujeres como hombres siguen, sino que hay tantas bisexualidades como sujetos bisexuales existen, ya que si cada ser es único también lo es su sexualidad.

LNR ¿Han sido más estigmatizados que los homosexuales, por considerarlos tapados y no querer revelar su verdadera tendencia?
MAVM: Toda persona que comprende el peso de los discursos fóbicos sexuales de la iglesia, de algunos miembros del equipo de salud, de los educadores y de la sociedad en general entiende que la cultura no está preparada para aceptar a las personas que manifiestan situaciones pertinentes a la sexualidad porque no cumplen con el “deber ser” heterosexual judeocristiano, así que las personas más que querer ser “tapadas” prefieren protegerse a sí mismas y no convertirse en víctimas de crímenes de odio, por ello mienten u ocultan su identidad, no se puede ser libre si se entiende que la honestidad es una afrenta a la iglesia, a la sociedad o a la familia.

LNR ¿Qué opina de los recientes estudios sobre bisexualidad?
MAVM: Es importante realizar estudios serios con muestras representativas y criterios más estrictos para la selección de los participantes, cosa que no sucedió con el estudio de Northwestern University de 2005; en los dos estudios de la misma universidad en 2011 se mejoraron los criterios de selección, pero la muestra fue muy pequeña. Es importante que institutos reconocidos por su idoneidad científica se interesen en estos temas pues sus resultados son un paso significativo en la construcción científica del conocimiento. Me preocupa que los estudios se hayan orientado hacia los hombres y que una vez más las mujeres sean relegadas a un segundo plano. Mi crítica es que se han centrado únicamente en investigar su grado de excitación, lo que no necesariamente conlleva una respuesta genital, olvidando que la identidad de orientación sexual es mucho más amplia, que tiene que ver con el deseo, el erotismo, la efectividad, la genitalidad y la conciencia de sí. Centrarse en la genitalidad o en el placer es igualmente una forma de rechazo que niega la integralidad de estos seres humanos y que en vez de apoyar a su aceptación puede estigmatizar porque para el lector inexperto lo que no se dice no existe.

LNR ¿Conoce otros estudios que hayan ido a fondo en el tema de la bisexualidad?
MAVM:El estudio más amplio y significativo es de mediados del siglo pasado, Kinsey, Pomery, y Martin llegaron a la conclusión de que cerca del 46% de los hombres "reaccionan" sexualmente ante personas de ambos sexos en el curso de sus vidas como adultos. Además construyó una escala que lleva su nombre y que a la fecha sigue siendo muy utilizada. Algunos investigadores critican que Kinsey fue poco ortodoxo en su selección de informantes y en los métodos para acceder a la información, pero aun así sus conclusiones son aceptadas como válidas. En la década de los 70´s se hicieron cinco importantes estudios, dos de ellos en 1975, realizados por Redbook (revista femenina) y por (Psychology today) de divulgación científica con una muestra de cien mil mujeres con respecto al placer y la satisfacción sexual; los otros tres fueron sobre comportamiento y variables sociales; estos son: el de Blumstein y Schwartz (1973 y 1975) con hombres y mujeres, el de Charlotte Wolff (1977) en Inglaterra y el de Klein (1978); concluyeron que había un mayor número de contactos sexuales con personas del mismo sexo que con el otro.

LNR ¿Cuál es su visión sobre el tema en general?
MAVM: Es necesario aceptar que la bisexualidad existe, que construir la identidad de orientación sexual es un proceso que requiere de apoyo emocional especializado, en especial en culturas machistas y sexistas como la nuestra y que las personas bisexuales no son enfermas, sino seres que asumen una de las múltiples posibilidades que hay. Ello no niega que la homofobia y la lesbofobia internalizadas conduzcan a algunas personas a rechazar su identidad y afirmar que son bisexuales, pero por esta minoría confundida no se puede desvirtuar la experiencia vital de un grupo de seres humanos que son rechazados y aislados socialmente en razón del desconocimiento y el peso cultural de modelos que se niegan a aceptar la diversidad sexual. En Colombia los medios se han visto obligados a hablar del tema, pero sigue predominando la prensa amarillista sobre el criterio científico y esto tiene un valor importante en que no se haya dado el cambio cultural necesario para que las bisexualidades se conviertan en un tema político y legal. Hemos avanzado en que por fin hay bisexuales visibles, pero se requiere personas mucho más contundentes en sus apreciaciones y en su presencia mediática.

Post entrevista:
Otras razones en las que se fundamenta el desconocimiento sobre la bisexualidad y la bisexfobia tienen que ver, como lo afirma Liliam Salazar “el viejo problema del binarismo que hace imposible la existencia de la bisexualidad como una opción válida de preferencia sexual pues sólo existe la monosexualidad (una opción posible, personas del mismo sexo y del sexo opuesto) y que es lo que más dificulta el reconocimiento de esta identidad como válida. Es un problema diferente el que se presenta en este caso, porque si bien, por ejemplo la homosexualidad era cuestionada como una opción iba en contravía de lo “natural”, la bisexual más que ir juzgada bajo el mismo cuestionamiento es juzgada por “indefinida” porque en sí no se contempla como una opción o se es una cosa o se es otra. Creo que el punto principal del tema está ahí”.

Pero también tiene que ver con que hay pocos bisexuales visibles, aun es difícil verlos en los medios masivos de comunicación, recordemos que a mí como homosexual me hicieron la primera entrevista en la televisión en 1979 y que el primer artículo solicitado por una revista de amplia circulación, a una persona homosexual en Colombia, apareció en el Nº 16 de Revista Semana, el 09/20/1982, se tituló “Hacia una liberación gay”, fue escrito por mí. Pasaron dos décadas para que el primer bisexual diera públicamente la cara en Colombia.